miércoles, 11 de enero de 2012

El PP: ¿Lo mejor de lo peor?

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Si el PSOE, a la vista de los últimos ocho años, ha logrado hacerse con un puesto destacado entre lo peor de lo peor en lo que se refiere a comportamiento político, el PP, a la vista de las últimas semanas, parece aspirar a buscárselo entre lo mejor de lo peor.

El PSOE solo ha venido siendo puro relativismo ideológico de manipulación social, ccorrupción político económica y amancebamiento oportunista con la extrema izquierda radical y violenta...... y los candidatos de su actual proceso de renovación no parece que le van a sacar de su "faisán" y de su pancismo...... Por su parte, la dirección “arriolana” del ctual del PP es puro utilitarismo político y acomplejamiento ante posiciones ideológicas de izquierda, poco más. Con sus diferencias cualitativas - para el PP, hoy por hoy, los fines todavía no justifican los medios a emplear - los dos partidos son, respectivamente, relativismo y utilitarismo sin casi creencias y, por tanto, faltos de ideales y de principios...... Por un lado, el PSOE con un proyecto de ingeniería social más identificado con la Rusia de Putin que con la socialdemocracia europea…… Por otro, el PP, que proclama una "pedagogía" sin proyecto ideológico, va a remolque sociológico de una opinión pública que el PSOE va moldeando a través de las diferentes modalides de PER y de sus colaboradores dentro del propio PP..... ¿a qué viene, de otra forma, que Gallardón haya contratado como directora artistica de la cabalgata de Reyes a la laicista de izquierdas Delia Piccirilli?

Ambos partidos, carentes de aspiraciones creativas e ilusionantes..... En la práctica de los hechos, quién lo iba a decir, parece que Zapatero tenía razón: España parece ser discutida y discutible.

Que los políticos en Europa, o en otras partes del mundo, no den la talla, no es un consuelo. La existencia de políticos de calidad no es una cuestión de mayor o menor PIB, recursos o tecnología. - Que los políticos en España sigan sin dar la talla, aún contando con las diferencias cualitativas entre los dos partidos mayoritarios, y que continúen siendo de una mediocridad insultante, es preocupante e indignante...... El frecuente argumento de que la mayoría de los políticos no son corruptos tampoco es consuelo porque la minoría que puede hacer algo, combatir la corrupción, ser eficaces e impulsar un proyecto de liderazgo, excelencia e ilusión, el aparato que está en la cúpula de los partidos, no hace nada. Precisamente, por pertenecer a esa mediocridad insultante.

Que el PP solo aspire a ser lo mejor de lo peor alimenta, cada vez más, la perentoria necesidad de que aparezca una Rosa Díez de la derecha pero, hoy por hoy, no parece haber ni Esperanza ni alternativa!

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