lunes, 30 de enero de 2012

...... y si encuentra algo mejor, cómprelo !!!


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Alguien me dijo de pequeño que muchos dueños de perro acababan por tener la misma cara que su mascota. Todavía me acuerdo cómo me impresionó, después de aquella observación, el cruzarme por la calle con un matrimonio que paseaba a un par de caniches y observar las caras de los dueños……. ¿Quiénes eran los amos? ¿Quiénes los caniches? – Desde entonces, siempre me ha gustado entretenerme en las fisonomías personales para, posteriormente, también comprobar aquella otra reflexión que venía a reforzar la de que "la cara es el espejo del alma", la de que, en gran parte, a partir de los cuarenta años de edad, cada uno es responsable de la cara que tiene.

No podríamos generalizar, sería injusto, pero tampoco podemos ignorar que el físico de cada persona, especialmente su rostro, puede acabar reflejando no solo el de su animal de compañía sino el de su actividad o profesión y, todavía más elocuente, y en muchos casos preocupante, el de su finura intelectual y moral, e incluso espiritual. El de la calidad humana de una persona, con independencia de su extracción social, desempeño profesional y formación académica. Muchas veces, en gran disonancia y con gran independencia de esta última. Al hilo de estas reflexiones, me viene aquella otra que recomienda: “Actúa según pienses, si no quieres acabar pensando según actúas”.

Y ¿por qué todas estas elucubraciones acerca de los perros, de sus dueños, del físico, de los rostros, y de la trascendencia personal de todas estas cosas?........ Muy sencillo. Me han venido espontáneamente a la cabeza al ver, en televisión, la toma de posesión del nuevo titular de Fiscalía General del Estado, Eduardo Torres-Dulce, sin poder evitar el recordar el rostro de su predecesor en el cargo, el “eximio” Cándido Conde-Pumpido. Los dos fiscales con brillantes currículos académicos, aunque solo el último, poco amigo de la limpieza, parece que creía oportuno e inevitable “mancharse la toga con el barro del camino”.

Terminemos estas líneas acudiendo a aquel otro “slogan” comercial que proclamaba un conocido detergente capaz de limpiar hasta las togas más sucias….Vean, comparen y si encuentra algo mejor, cómprelo !!!