domingo, 21 de agosto de 2016

¿Nos estamos volviendo chinos?





Con las nuevas tecnologías de la comunicación, concretamente, con el uso generalizado del whatsApp, las personas hemos comenzado a intercambiarnos mensajes, fotos, aforismos y pequeños comentarios de cualquier tipo e índole. Entre tantos de carácter humorístico, político, religioso, chabacano, etc., hay, en muchos de ellos, un denominador común que nos invita a reflexionar para ofrecernos pensamientos más o menos trascendentes.

Ahora que las Facultades de Filosofía están siendo relegadas en las universidades y en las escuelas, y que a la misma Filosofía, paradójicamente a su propio sentido, se le está dando un carácter menos reflexivo, parece que de manera espontánea, quiza porque sienta su necesidad, la sociedad quiera llenar este vacío con la filosofía descafeinada de los innumerables aforismos trascendentes que nos envían por las redes sociales.

Ante la incapacidad intelectual de articular todas estas reflexiones en un corpus de doctrina filosófica, teológica o antropológica, los usuarios de las redes sociales se despachan, cual ejercicio de ping-pong, con mensajitos que buscan sustituir a todo el pensamiento griego, la Patrística, la Escolástica y todo lo que vino después.

Quizá nos ahorremos muchos de los errores de la Ilustración……. O quizá, esta profusión de aforismos sea un síntoma de que nos estamos volviendo chinos…. Quién sabe!!!