miércoles, 23 de septiembre de 2009

Según Mi Sentir..., y Si Mis Pobres Ojitos……


Según mi sentir, tal como ahora se suele decir, parte esencial de una democracia es la separación de poderes. - ¿Existe separación de poderes en España? – De un tiempo a esta parte, las instituciones oficiales no hacen más intentar convencerme de que ni veo bien ni entiendo bien, pero si mis pobres ojitos y mis pobres entendederas no me engañan, según mi sentir, los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial andan más que revueltos. Y no me refiero a que cada uno se encuentra en estado efervescente dentro de su propio ámbito, sino que literalmente andan revueltos entre ellos.


Si mis pobres ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, los poderes del Estado andan revueltos. En honor a la verdad, para ser exactos, el único poder que anda revuelto es el Ejecutivo, el Poder Judicial y el Poder Legislativo, más bien, andan sometidos.

Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, en una democracia el Poder Legislativo tiene la representación de los diferentes partidos cuya misión en el Parlamento es controlar al Gobierno para que en su quehacer diario se someta a las leyes. Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, según mi sentir, aquí, que no en Cuba ni en Venezuela, sino en nuestra España, los partidos representados en el Parlamento no cumplen su función de control, y se someten al Ejecutivo, a cambio de fondos en forma de presupuesto y de cesiones de poder autonómico. Aunque no resulte de recibo en esta España que se pretende democrática, tampoco este viciado papel que ejercen los partidos en el Parlamento es nada nuevo en el mundo. Siempre se ha dicho que este papel es el del oficio más antiguo que existe.

Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, en una democracia el Poder Judicial debe tener su propia autonomía para ejercer Justicia con ecuanimidad y según las leyes, no según los intereses del Gobierno en su papel ejecutivo, ni según la oportunidad política de lo políticamente correcto o incorrecto. Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, según mi sentir, aquí, que no en Cuba ni en Venezuela, sino en nuestra España, la parte mas visible del cuerpo judicial, los jueces que quieren medrar para llegar a ser estrellas, con la aquiescencia de su Consejo del Poder Judicial a la cabeza, interpretan las leyes con exóticos argumentos de la forma más impúdica. Ya se encarga el Fiscal General, en su afición a ejercer de Gran Hermano, vigilante del Poder Judicial y de los jueces, para que el Poder Judicial sea un poder sometido a cambio de cuotas de poder. Aunque no resulte de recibo en lo que se pretende que sea una democracia, tampoco este papel que ejerce gran parte del poder judicial, con su Consejo del Poder Judicial a la cabeza, es nada nuevo en el mundo. Siempre se ha dicho que este papel que vienen jugando algunos jueces y organismos judiciales es el del oficio más antiguo que existe.

Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, en una democracia el Poder Ejecutivo debe gobernar ajustándose a las leyes y rindiendo cuentas al Parlamento, no controlar y manipular al Poder Legislativo y al Poder Judicial para, a través de prebendas, falsificar la opinión popular y obtener el voto de los partidos y sus parlamentarios. Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, según mi sentir, aquí, que no en Cuba ni en Venezuela, sino en nuestra España, es el Poder Ejecutivo el que anda revuelto entre los otros poderes. Es el Poder Ejecutivo el que por su Vice-Presidenta da un rapapolvo al Tribunal Constitucional, es el Poder Ejecutivo el que a través del que era su Ministro de Justicia acude a cacerías con jueces, es el Poder Ejecutivo el que a través de su Fiscal General interfiere en la aplicación de la Justicia actuando en los casos que interesan al Gobierno, y mirando para otro lado en aquellos otros que no interesan al Gobierno. Si mis ojitos y mis pobres entendederas no ven mal ni entienden torcido, según mi sentir, aquí, que no en Cuba ni en Venezuela, sino en nuestra España, se encarga el Fiscal General de que la dama que simboliza a la Justicia no lleve la venda cubriéndole los ojos para ser imparcial y ecuánime, sino que tenga más vista que un lince que persigue a su presa. Siempre se ha dicho que este papel que viene jugando el Poder Ejecutivo es el de “chulear” a aquellos que ejercen el oficio más antiguo que existe.

El pasado lunes se celebró el Acto de Apertura del Año Judicial. - Las orondas autoridades de sonrosados carrillos y rubicundos mofletes presentes en el acto, prácticamente intercambiables entre sí no solo por su aspecto, todas adornadas de ostentosos collares y togas que suplieran cualquier posible falta de dignidad, pronunciaron rimbombantes discursos llenos de hueca obviedad, pero ayunos de crédito democrático, en el que al Fiscal General del Estado, según sus propias palabras, no parece serle siempre grato erradicar las conductas corruptas. Ya me temía yo que este hombre, algunas veces, sucumbe ante lo que sí le es grato.– Todo ello, según mi sentir.

No se trata de ser alarmistas, tampoco de caer en exageraciones, debemos hacer un esfuerzo de objetividad, realmente tampoco se exige tanto esfuerzo. Sin que nos dejemos convencer de que lo evidente es de otra manera, y ateniéndonos a la valoración de unos hechos que, según mi sentir, parecen evidentes, aquí, que no en Cuba ni en Venezuela, sino en nuestra España, esto va pareciéndose cada vez más a Cuba o a Venezuela. - Naturalmente, según mi sentir.





Apertura Año Judicial 2009